lunes, 8 de marzo de 2010

Opuestos en exposición

Hay novedades que quizá no deberían llegar juntas...






... porque corremos el riesgo de que acaben también juntas en exposición, aunque sea de manera aleatoria.

lunes, 1 de marzo de 2010

Duros de pelar

Sabes que tendrás un futuro grupo de usuarios duro de pelar cuando...








... en la visita de su clase del instituto a la Biblioteca les dices

- "Y aquí tenemos las enciclopedias".


Y oyes:

- "¿Y eso qué es?"

martes, 9 de febrero de 2010

Exclusividades

Una escena típica: entra alguien gritando en la biblioteca. Suele ser más habitual de lo que nos gustaría e implica desde el que continúa una conversación que sostenía en la calle con su acompañante, el que habla por el móvil o el que saluda a todo pulmón creyendo que eso le hace más educado.


Otra escena típica: un compañero (en este caso), avisa al sujeto de que debe bajar la voz, que está entrando donde lo está haciendo.



Escena no tan típica (¡por suerte!):
- ¡¡Pues si no se puede hablar, haber puesto un cartel que diga "Biblioteca sólo para mudos"!!


Y mudo me quedé cuando me lo contó el compañero. Mejor callarme que decir lo que pensaba, pero creo que me volví muuuuy transparente.

viernes, 22 de enero de 2010

Premio a la pregunta bizarra

Se me acerca un usuario con un libro en la mano y me lo señala:

- Perdona, ¿aquí se puede leer?


Creo que voy a tomar medidas. De momento, hay que pedir que el cartel que pone BIBLIOTECA en la puerta nos lo pongan el doble de grande.

jueves, 21 de enero de 2010

Grandes decepciones

Me contaba un compañero que estuvo de refuerzo hace poco en nuestra biblioteca, que en su paso por el mostrador de préstamo, acabó harto de que le preguntaran por las novelas de la saga Crepúsculo. Como las teníamos prestadas, y ya con cola de reserva, decidió dedicarse a ofrecer alternativas:

- Hola, ¿tienes la de Crepúsculo?
- No, está prestada y hay para rato. Pero si te gustan estos temas, ¿que te parece empezar por un clásico? ¿Qué tal Drácula?
- ¿Drácula? ¿Y quién es Drácula?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Resumen de estos primeros días

Inaugurar una biblioteca suele poder resumirse con una sola palabra: carnets. Y más en una zona tradicionalmente desabastecida de este servicio como la nuestra. La primera semana ha sido un no parar de dar de alta usuarios, con evidente alegría por nuestra parte, pero también de iniciar a la gente en el uso del edificio y sus servicios. Ya lo esperábamos, pero al entrar, casi todo el mundo lo hace hablando en voz alta, cuando no gritando directamente, comenta, pregunta, etc., pero prácticamente todos los usuarios se adaptan enseguida cuando les decimos que aquí no se grita, no se corre, y no se entra hablando por el móvil a máximo volumen. Todos vamos aprendiendo un poquito y a nosotros nos encanta que estén tan contentos como nos dicen con el nuevo espacio cultural que se ha creado.
Un par de detalles que me han gustado mucho: el primer día, un grupo de adolescentes se dirige hacia la salida; una de las chicas lleva un libro en la mano y lo deja en uno de los carros con un gesto brusco. La amiga que iba a su lado le pregunta "Tía, ¿por qué has hecho eso?" Y ella le respondió: "Es que lo pone ahí". Efectivamente, en el lateral de cada carro de libros reza: "Dejen los libros consultados en los carros". ¡Tenemos usuarios que leen!
El otro detalle es el siguiente: al tercer día tras la apertura, un usuario entra pronto por la mañana y tras sentarse enciende su portátil. Al hacerlo, el sonido de inicio de sistema resuena por toda la sala. Ni lo miré; por desgracia es normal, y al inicio de una jornada, en cualquier biblioteca se puede escuchar durante unos minutos ese sonido de manera contínua. Pero lo que no me había pasado aún jamás es que el usuario se girara, me mirara y me pidiera perdón.

Leen los carteles, son educados... ¡me encantaaa!

domingo, 29 de noviembre de 2009

¡Inauguramos!

Acabo de volver de la inauguración de la biblioteca. Ha sido toda una fiesta a la que ha acudido un gran número de personas, más de las que esperábamos, que han llegado a colapsar las zonas. Vamos, que por según donde no nos podíamos ni mover. Hemos contestado dudas, preparando a la gente para hacer carnets como locos a partir de mañana y convenciendo a la gente de cosas como que las revistas expuestas no eran para llevar a casa sin más, que todo tiene su proceso.
Un resumen rápido: un éxito total. Los usuarios están ilusionados, les gusta el edificio, y nosotros encantados de ellos sonrían y sean felices.

Eso sí, tenía que pasar una anécdota. ¡La primera de esta biblio!


Una señora mayor se acerca a una compañera y le dice

- Niña, ¿un lugar para hablar?
- Cómo, ¿para hablar conmigo?
- No, nena. ¡Para hablar, con mis amigas!
- No... en un futuro tendremos club de lectura y otras actividades, pero precisamente a hablar no es a lo que se viene... Leer y...
- ¡Uy, no! ¡Si a mí leer no me gusta!


En fin... ¡bienvenidos a la Biblioteca Zona Nord!