Ayer fue Sant Jordi y, como Día del Libro, una jornada muy importante para las bibliotecas. En nuestro caso, aprovechamos para presentar al público las novedades que nos han llegado últimamente, y no sólo de literatura, sinó de películas, música y videojuegos. Fue un día duro, la verdad, porque además de trabajar mañana y tarde, tuvimos varias actividades, desde cuentos para niños a un concierto de góspel, con una masiva afluencia de usuarios.
Pero cuando me agobiaba un poco, me acordaba del usuario que entró a primera hora y preguntó a voz de grito "¡¡¿Aquí regaláis floreeeess?!!"
sábado, 24 de abril de 2010
martes, 13 de abril de 2010
Reclamaciones por vía irregular
En las bibliotecas públicas estamos más que abiertos a las sugerencias. Nos gusta mucho saber en qué están interesados nuestros usuarios y ello puede decidir, y muchas veces lo hace, la futura política de compras. Al fin y al cabo, si la literatura de ficción preferida por nuestro público está formada por un núcleo duro de novela romántica, los gustos musicales recaen en el Hip-Hop, o el cine de acción es el que se toma prestado, es tanto un deber como un placer el proporcionar esos elementos a quien los busca, sin descuidar nunca al resto de usuarios.
Para realizar peticiones o avisar de que algo no les gusta, los usuarios disponen de hojas de Reclamaciones y Sugerencias. A la hora de la verdad, estos impresos funcionan casi exclusivamente como hoja de reclamaciones y quejas, ya que, para peticiones, nos gusta mucho el trato personalizado y el boca-oreja.
De todas maneras, de vez en cuando los usuarios cuelan en el buzón de sugerencias ciertas peticiones que no están escritas mediante el formulario oficial, y son textos que no dejan de tener personalidad propia, como este par de sugerencias:

Para realizar peticiones o avisar de que algo no les gusta, los usuarios disponen de hojas de Reclamaciones y Sugerencias. A la hora de la verdad, estos impresos funcionan casi exclusivamente como hoja de reclamaciones y quejas, ya que, para peticiones, nos gusta mucho el trato personalizado y el boca-oreja.
De todas maneras, de vez en cuando los usuarios cuelan en el buzón de sugerencias ciertas peticiones que no están escritas mediante el formulario oficial, y son textos que no dejan de tener personalidad propia, como este par de sugerencias:

martes, 16 de marzo de 2010
Arreglándolo
Cuando hacemos un carnet nuevo, y explicamos a los usuarios lo que pueden hacer con él, las reacciones no suelen variar en exceso, oscilando entre la indiferencia, la frustración (“¿Sólo 20 horas de Internet al mes?”) y el tímido entusiasmo (“Pues está muy bien esto, oye”). Me faltaba, eso sí, el exabrupto sincero o, como diría Spock, la metáfora florida.
Entrego el carnet recién hecho a una usuaria y le cuento todo lo que le permite hacer (15 libros y 15 audiovisuales durante 1 mes, 20 horas de Internet y 32 de Multimedia). Su respuesta:
- “¡Qué guapo, jod… ay, perdón… vaya, que está de puta madre!”
Así me gusta, arreglándolo. ;-)
Entrego el carnet recién hecho a una usuaria y le cuento todo lo que le permite hacer (15 libros y 15 audiovisuales durante 1 mes, 20 horas de Internet y 32 de Multimedia). Su respuesta:
- “¡Qué guapo, jod… ay, perdón… vaya, que está de puta madre!”
Así me gusta, arreglándolo. ;-)
viernes, 12 de marzo de 2010
La placa ignorada
Sé que más de una vez he comentado el chascarrillo habitual de la profesión sobre que los usuarios no leen, a la vez que en alguna ocasión yo mismo lo he rebatido. Por desgracia, las pruebas siguen haciéndose más abundantes en el lado de la falta de lectura, tras constatar un curioso fenómeno que estoy contemplando estos días.
Veamos, la placa donde aparece nuestro horario no es enorme, no ocupa toda una pared ni mucho menos, pero tampoco es una miniatura. Hasta cierto punto podría llegar a entender que alguien pasara por delante y no la mirara (está a la derecha de la entrada, no en medio del paso), más si es la primera vez que viene, pero lo que no comprendo es que alguien se pare delante, la lea y, faltando hasta una hora para la apertura, ¡siga hacia la puerta y la aporree! ¡Literal! Me refiero a acciones como golpear el cristal de manera bastante fuerte, agarrar el tirador y sacudirlo como si fuese a arrancarlo, etc. La placa, ¿para qué está? ¿Decoración? ¿No les ha llegado al coco la numeración que hay escrita? ¿El tema de las horas o cómo se lee un reloj no ha formado parte de su currículo escolar o vital? Algo sucede, desde luego, porque no es normal ver esto varias veces, la última antes de abrir hoy mismo. Sí, de acuerdo, desde fuera se nos ve trabajar. Nosotros estamos dentro desde, mínimo, una hora antes de la apertura al público, pero, de verdad, el horario se cumple a rajatabla. Unos consejos de amigo:
- No aporree el cristal. No le abriremos antes por ello.
- No pegue la cara a la puerta. Lo único que hace es ensuciarla y no, no le abriremos antes por ello.
- No sacuda el tirador como si le fuese la vida en ello. Si lo rompe sólo puede retrasar o impedir la apertura de la biblioteca. Y no, no le dejaremos pasar antes por mucho que lo zarandee.
- No haga gestos como el señalar su reloj o hacernos muecas. No le abriremos antes por ello.
- Por favor, lea el horario y aplíquelo. Se hará un favor a usted; recuerde que si nos ve dentro, nosotros ya estamos trabajando, no pasando el rato.
Veamos, la placa donde aparece nuestro horario no es enorme, no ocupa toda una pared ni mucho menos, pero tampoco es una miniatura. Hasta cierto punto podría llegar a entender que alguien pasara por delante y no la mirara (está a la derecha de la entrada, no en medio del paso), más si es la primera vez que viene, pero lo que no comprendo es que alguien se pare delante, la lea y, faltando hasta una hora para la apertura, ¡siga hacia la puerta y la aporree! ¡Literal! Me refiero a acciones como golpear el cristal de manera bastante fuerte, agarrar el tirador y sacudirlo como si fuese a arrancarlo, etc. La placa, ¿para qué está? ¿Decoración? ¿No les ha llegado al coco la numeración que hay escrita? ¿El tema de las horas o cómo se lee un reloj no ha formado parte de su currículo escolar o vital? Algo sucede, desde luego, porque no es normal ver esto varias veces, la última antes de abrir hoy mismo. Sí, de acuerdo, desde fuera se nos ve trabajar. Nosotros estamos dentro desde, mínimo, una hora antes de la apertura al público, pero, de verdad, el horario se cumple a rajatabla. Unos consejos de amigo:
- No aporree el cristal. No le abriremos antes por ello.
- No pegue la cara a la puerta. Lo único que hace es ensuciarla y no, no le abriremos antes por ello.
- No sacuda el tirador como si le fuese la vida en ello. Si lo rompe sólo puede retrasar o impedir la apertura de la biblioteca. Y no, no le dejaremos pasar antes por mucho que lo zarandee.
- No haga gestos como el señalar su reloj o hacernos muecas. No le abriremos antes por ello.
- Por favor, lea el horario y aplíquelo. Se hará un favor a usted; recuerde que si nos ve dentro, nosotros ya estamos trabajando, no pasando el rato.
martes, 9 de marzo de 2010
Espectacular nevada en Catalunya
Y en Barcelona, donde estamos nosotros, no se veía algo igual desde hace muchos años. Desde el área de trabajo interna se contemplaba algo así, a las 3 de la tarde (aún faltaba mucha nieve por caer).

La entrada de la biblio, a la misma hora, presentaba este aspecto. No estábamos seguros de si vendría alguien.

Pero no, los usuarios lo son, literalmente, contra viento y marea, así que antes de abrir (bastante antes), había 10 personas en la puerta.
Eso sí, el clima no perdona, y tuvimos que cerrar a las 6 de la tarde (y bastante aguantamos). Fuimos la última biblioteca en cerrar de la parte alta de Barcelona, cuando ya nos habíamos quedado sin autobuses y sin Renfe, con el consiguiente "alegrón" de mis compañer@s por las obvias facilidades para volver a casa. Además, el suelo, la rampa y las escaleras que tenemos delante del edificio se habían transformado en un verdadero riesgo para la integridad física de los usuarios, que se haría mucho mayor cuando hubiese oscurecido, así que la jornada terminó antes.

La entrada de la biblio, a la misma hora, presentaba este aspecto. No estábamos seguros de si vendría alguien.
Pero no, los usuarios lo son, literalmente, contra viento y marea, así que antes de abrir (bastante antes), había 10 personas en la puerta.
Eso sí, el clima no perdona, y tuvimos que cerrar a las 6 de la tarde (y bastante aguantamos). Fuimos la última biblioteca en cerrar de la parte alta de Barcelona, cuando ya nos habíamos quedado sin autobuses y sin Renfe, con el consiguiente "alegrón" de mis compañer@s por las obvias facilidades para volver a casa. Además, el suelo, la rampa y las escaleras que tenemos delante del edificio se habían transformado en un verdadero riesgo para la integridad física de los usuarios, que se haría mucho mayor cuando hubiese oscurecido, así que la jornada terminó antes.
lunes, 8 de marzo de 2010
Opuestos en exposición
lunes, 1 de marzo de 2010
Duros de pelar
Sabes que tendrás un futuro grupo de usuarios duro de pelar cuando...
... en la visita de su clase del instituto a la Biblioteca les dices
- "Y aquí tenemos las enciclopedias".
Y oyes:
- "¿Y eso qué es?"
... en la visita de su clase del instituto a la Biblioteca les dices
- "Y aquí tenemos las enciclopedias".
Y oyes:
- "¿Y eso qué es?"
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

